En España, determinadas empresas están obligadas a someter sus cuentas a una auditoría financiera. Es importante conocer en que casos existe esta obligación, así como las principales excepciones, para evitar sanciones y posibles retrasos. Además, prepararse con antelación reduce costes, mejora la calidad de la información y facilita la relación con el auditor.
¿Cuándo tengo la obligación de auditar mi empresa?
La obligación se activa cuando la sociedad supera, durante dos ejercicios consecutivos, ciertos límites de activos, la cifra de negocios y el número medio de trabajadores establecidos en la normativa vigente. Superar dos de los tres criterios suele ser el detonante habitual de esta obligación. En la práctica, el crecimiento de ventas o plantilla, una adquisición o la expansión a nuevos mercados pueden llevar a una PYME a cumplir con los requisitos y, por tanto, a requerir auditoría financiera obligatoria en el siguiente cierre.

Empresas y situaciones que también deben auditarse
Más allá de estos límites cuantitativos, hay casos que también comportan la obligación de auditar:
- Entidades que reciben subvenciones o ayudas públicas relevantes.
- Empresas que cotizan o emiten valores.
- Grupos que deben consolidar cuentas.
- Sociedades con disposiciones estatutarias o contractuales que exijan auditoría financiera.
En estos casos, la revisión por parte de un auditor/a externo no es optativa: el informe de auditoría forma parte de los requisitos de información del ejercicio.
Excepciones y casos especiales
Existen excepciones (por ejemplo, microempresas que no superan límites, entidades con regímenes específicos o periodos iniciales con actividad limitada) y matices sobre cómo computar los umbrales en reorganizaciones, fusiones o escisiones. Una revisión previa con un auditor te ayudará a evitar malentendidos: determinar el perímetro de consolidación, validar el calendario y designar un auditor con tiempo son decisiones que marcan la diferencia en cuanto al éxito del proceso.
Cómo prepararte: calendario, documentación y control interno
Para poder superar la auditoría financiera sin sorpresas ni imprevistos te recomendamos lo siguiente:
- Planifica el calendario: la designación de auditor, la carta de encargo y las fechas de inventarios físicos.
- Organiza la documentación: mayor, auxiliares, conciliaciones bancarias, contratos, actas, inventarios, fiscalidad y soporte de estimaciones.
- Refuerza el control interno: políticas contables, segregación de funciones, cierres mensuales y revisión de ajustes.
- Comunícate con el auditor: resolver dudas contables antes del cierre te ahorrará tiempo y imprevistos innecesarios.
Con esta preparación, el proceso será sencillo y eficiente y el informe se emitirá en el plazo estipulado.
¿Tienes dudas sobre si debes auditarte o cómo empezar? Cabrera Auditors revisa tu caso, te prepara el calendario y te acompaña durante toda la auditoría.

